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MAR18 nota4El SGP, cómo está realmente y la reforma que necesita

Ortiz es uno de los asesores de Fecode en las negociaciones con el Gobierno. Sus planteamientos surgen de profundos análisis a la política económica y el comportamiento de la economía nacional en los últimos 20 años.

 Ilich Ortiz, doctor en Economía e investigador de la Universidad Nacional, analizó la fórmula nefasta planteada por el Sistema General de Participaciones para la educación. Aquí sus conclusiones:

“En Colombia, la educación se financia en su gran mayoría, es decir, en casi un 80%, dependiendo del municipio o del departamento con el Sistema General de Participaciones. El cual ha tenido dos reformas, la primera fue en el año 2001, donde hubo un primer recorte de crecimiento de las transferencias, que antes estaba atado al crecimiento de los ingresos corrientes de la nación y correspondían al 46.5%.

De ahí en adelante tenemos un recorte en la velocidad del crecimiento hasta el año 2007; donde se suponía que se iba a retornar a la fórmula inicial de la Constitución de 1991. Pero en ese momento, el gobierno Uribe pasó una nueva reforma en donde se amplió a ocho años más el periodo de transición.

Por cuenta de estos dos recortes o dos reformas constitucionales que se han hecho, la del 2001 y la del 2007, se han perdido cerca de 110 billones de pesos hasta el año 2016. Pero si trajéramos esa plata al año 2017, estaríamos hablando de más de 150 billones de pesos, que en términos de la riqueza nacional y del recaudo total del Estado la participación de municipios y departamentos ha disminuido notablemente.

Es decir, si uno revisa no solamente en términos reales la cantidad de transferencias, sino su participación o el esfuerzo que está haciendo el país en términos de su riqueza para dirigir a municipios y departamentos recursos para estas competencias básicas es cada vez menor.

El 25% de participación a través de las transferencias los municipios y departamentos lo han perdido. Por ello, si uno revisa en concreto la canasta educativa, existen tres o cuatro estudios oficiales e independientes en Colombia. Uno de ellos hecho por el mismo Ministerio de educación, que muestra que cerca del 40% o el 60% de la canasta educativa se encuentra desfinanciada y fundamentalmente los rubros que corresponden a la formación docente y a la construcción y mantenimiento de infraestructura.

Colombia está gastando cerca de 1/8 de lo que en promedio gastan los países de la OCDE en educación primaria y secundaria, es decir, Colombia gasta alrededor de mil a mil cien dólares, mientras el promedio de los países de la OCDE se encuentra alrededor de ocho mil a ocho mil quinientos dólares, según se trate de la educación primaria o secundaria”.