Notas

Contra el uso de la violencia estatal para reprimir el descontento social

Los hechos de violencia en contra de varios jóvenes en medio de las manifestaciones de hace algunos días en el país por parte de la policía evidencian como desde hace años algunos agentes del estado reprimen con acciones violentas las protestas, atentado así contra los derechos y libertades de los colombianos.

La violencia es el resultado de actos que atentan contra la integridad física y moral de un individuo, lo que puede desencadenar traumatismos, problemas psicológicos, de desarrollo o hasta la muerte; es tan vieja como el mundo y la historia; sin embargo, aunque en Colombia la fuerza pública se instauró con el fin de mantener las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas y asegurar la convivencia pacífica y la paz ciudadana como lo establece la ley 102/1944, la ley 62 / 1993, y el artículo 217 y 218 de la constitución política, entre otras normas, a la fecha estos principios en algunas ocasiones se han quedado en el papel.

Alejandro Rodríguez Pabón, Coord. Observatorio de violencia policial temblores ONG: “La violencia policial es una problemática que está ligada a la doctrina de seguridad guerrerista que caracteriza a la policía nacional y viene de años atrás, por ello, desde temblores ONG hemos podido identificar que, en los últimos 21 años, el ESMAD ha asesinado al menos 35 personas que se encontraban ejerciendo el derecho a la legítima protesta de manera pacífica ”.

Si bien, es responsabilidad del estado garantizar la seguridad y mantener el orden público dentro de su territorio, así como salvaguardar los derechos humanos y civiles por medio de la fuerza pública. La función que cumple la policía consiste también en vigilar y controlar los conglomerados humanos, pero no a través del uso de la violencia, porque con este accionar se ha atentado contra los derechos y libertades ciudadanas como ocurrió hace años con los llamados falsos positivos, o hace unos días en Bogotá y otras ciudades del país, donde hubo muertos y heridos a causa del abuso policial.

León Valencia, Dir. Fundación Paz y Reconciliación: “En mi opinión la fuerza pública debe ser reformada, porque aquí había un proceso de reformas y un movimiento muy interesante dentro de la misma institución para construir una fuerza pública para el postconflicto y no para la guerra, pero llegó el Presidente Duque y frenó la posibilidad de construir unas fuerzas respetuosas de los derechos humanos y una fuerza que acompañe a las autoridades civiles a atender la protesta social, pero que no la reemplaza”.

En este escenario, sindicalistas, líderes sociales, políticos y defensores de derechos humanos hacen un llamado al gobierno a plantear reformas a la policía y otros organismos como el ESMAD, porque en el ejercicio del derecho constitucional a la protesta donde distintos sectores sociales manifiestan su inconformismo o descontento por las políticas de los gobiernos de turno no se puede caer en el uso desmedido de la fuerza, por parte de quienes son los responsables de proteger a los ciudadanos.