Crítica a la estrategia del gobierno 'Evaluar para avanzar'

Precisamente la estrategia 'Evaluar para avanzar', con la que el Gobierno está evaluando el impacto de la pandemia en los estudiantes, es un ejemplo de las pruebas estandarizadas que se vienen implementando en el país, desconociendo las realidades y contextos educativos.

El hecho de que el Ministerio de Educación no accionara ningún plan para garantizar la continuidad de los procesos académicos de los estudiantes en medio del asilamiento, llevó a que la Corte Constitucional le ordenara la formulación de un plan preventivo en educación ante adversidades como pandemias o catástrofes , ante esto, la respuesta del gobierno fue que por medio de una prueba del Icfes se evaluará el impacto de la pandemia, esto sin tener en cuenta que dicho examen no tiene la capacidad de analizar las realidades y contextos de los estudiantes e instituciones educativas.

Henry Sánchez, asesor CEID Fecode: “La evaluación está configurada solamente para analizar resultados, por lo que generalmente la respuesta que hemos obtenido los maestros es responsabilizarnos porque no estamos formando o adiestrando a los estudiantes para que les vaya bien en las pruebas saber o en las pruebas externas a la escuela. De ahí, la necesidad de mirar cuál es el sentido de la escuela y la educación, si es solamente para instruirse y responder a unas pruebas, que dan cuenta de la calidad por un indicador neoliberal, o reconocer la educación como un proceso”.

Esta prueba, que forma parte del programa 'Evaluar para avanzar', que examina a los estudiantes de 3ero a grado 11, haciendo énfasis de manera sistematizada en las asignaturas de lengua castellana y matemáticas, se ha convertido en la estrategia del gobierno para dejar de lado un verdadero diagnóstico en territorio con equipos de trabajo que analizan las problemáticas en material de herramientas tecnológicas, acceso a conectividad e infraestructura, entre otros; factores que han jugado un papel fundamental en el desarrollo normal de los procesos educativos, y que al final repercuten en cualquier tipo de evaluación.

Henry Sánchez, asesor CEID Fecode: “Sabemos que esas pruebas son estandarizadas, porque nunca se han puesto han pensado que las condiciones de vida de un niño en una ciudad, comparadas con las de un niño en una zona rural, o de una comunidad indígena , o de un niño en medio de la miseria no son iguales”.

De acuerdo con expertos, esta prueba no arrojará un resultado certero sobre las debilidades de los docentes y estudiantes, tampoco permitirá identificar las brechas de aprendizaje y mucho menos contribuirá a reforzar otras áreas del conocimiento que son importantes para el desarrollo humano de los niños, niñas y adolescentes. En este sentido, el llamado desde la Federación al gobierno es a trabajar en una política pública que no sólo tiene en cuenta el impacto de la pandemia en la educación, sino la gran deuda histórica que se tiene con el sector.