Notas Fecode

En 2019, se recrudeció la violencia sistemática contra el magisterio

Después del 7 de agosto de 2018 y durante el 2019, la ola de violencia sistemática contra los docentes en el país se recrudeció. Amenazas, asesinatos, persecución, estigmatización, mentiras, montajes y calumnias hacen parte de este largo listado de hechos de violencia. Una situación que no es nueva, como quedó evidenciada en el informe, "La vida por Educar", presentado por Fecode ante la JEP, la UBPD y la Comisión de la Verdad, pero que se reafirmó en el presente año.

Yaqueline Rodríguez, integrante de la Comisión de Derechos Humanos de Fecode, explica: “hablar hoy de derechos humanos en el contexto de un país que lleva movilizándose desde el 21 de noviembre en las calles, nos debe llevar a pensar en esos derechos fundamentales, como la vida, la protesta y a expresar lo que pensamos que se nos han violentado”.

Precisamente en el marco del Paro Nacional del 21N resurgieron esas intimidaciones, en particular, en una llamada al edificio central donde se amenazó al presidente de Fecode, Nelson Alarcón, con nombre propio. En septiembre, habían llegado correos con panfletos contra el Comité Ejecutivo. También han sido amenazados docentes de colegios, en diferentes lugares del país, como en Ciudad Bolívar (Bogotá) o en Bolívar; que se suma a la de otros departamentos donde ya se registraba una situación preocupante, como Córdoba, Valle,

En lo corrido del año, 10 docentes fueron asesinados en varios departamentos. Las amenazas aumentaron en departamentos como Caquetá, La Guajira, Magdalena y Putumayo. En este último, un joven estudiante, hijo de docentes, fue secuestrado y asesinado. Todo esto en medio de una campaña del partido de gobierno de señalamientos, mentiras y calumnias contra los maestros.

Este contexto limita la acción del educador como sujeto social y político en la sociedad. En este sentido, la integrante de la Comisión de Derechos Humanos de Fecode, aporta: “en el último periodo lo que cambió fue el modus operandi, es decir, ya no asesinan a los maestros ni los desaparecen, sino que, aunque los siguen matando, bajan los indicadores. Pero lo central es cómo se genera una política de persecución y miedo donde amenazar a un maestro en determinado territorio es suficiente para el control de los grupos y para acallar la voz crítica de los maestros”.

La violencia contra los maestros continúa, por lo cual el magisterio exige justicia y garantías de no repetición. El informe #LaVidaPorEducar es un gran e histórico paso. Fecode reafirma e insiste en que sea declarada la escuela como territorio de paz.