Notas

La desinformación del gobierno sobre el aumento de recursos para educación

A pesar del déficit existente en la educación y la brecha educativa que se amplió con la pandemia, el presupuesto aprobado para este sector en la vigencia 2022 no apunta a cubrir las necesidades existentes en materia de infraestructura, transporte escolar, conectividad y gratuidad, entre otras.

Con la aprobación por parte del Congreso de la República del presupuesto 2022, la cartera de educación se llevó una asignación de 49,2 billones de pesos de los 350,4 billones destinados, una cifra irrisoria no sólo por la deuda histórica que se tiene con el sector, sino porque no tuvo en cuenta las necesidades que sacó a flote la pandemia. Además, porque el presupuesto no contempla la reforma constitucional al Sistema General de Participaciones, propuesta por Fecode en los últimos años.

Diana Barrera, asesora legislativa de Fecode: “El presupuesto aprobado para el año 2022 termina siendo insuficiente en razón a que de los 2.4 billones de pesos que crecimos, 1.1 devienen del Sistema General de Participaciones, y como bien sabemos el SGP presenta grandes deficiencias porque es un sistema que hoy hace que tengamos en la educación seis brechas estructurales muy grandes, por lo que esos 27.9 billones de pesos que devienen del sistema general de participaciones terminan siendo insuficientes, porque no alcanzan para empezar a dejar de decrecer en términos reales en lo que tiene que ver con gratuidad y calidad, porque por lo menos se necesitarían para el siguiente año algo más de 800 mil millones de pesos”.

Contrario a lo que el gobierno asegura, los recursos no son suficientes para educación inicial, básica y media, alimentación y transporte escolar, calidad y gratuidad, infraestructura educativa, jornada única, educación rural, entornos escolares para la convivencia y la paz, mejoramiento de las condiciones laborales de los maestros, y fortalecimiento de las instituciones públicas de educación superior, lo que sin duda impactará en la permanencia de los niños y jóvenes en el sistema educativo oficial.

Diana Barrera, asesora legislativa de Fecode: “Para el Programa de Alimentación Escolar por lo menos harían falta 189 mil millones de pesos, ya que el gobierno sin haber incrementado los recursos del orden nacional al sistema de financiación de bolsa común del programa lo que pretende es aumentar la cobertura pasando de 5.6 millones de beneficiarios del PAE a 7 millones de estudiantes sin haber aumentado los recursos; tampoco están estimados los recursos para infraestructura educativa, por lo que nosotros realizamos el ejercicio de comparación del presupuesto de regionalización de la inversión y encontramos que departamentos como La Guajira, Chocó, Vaupés y Guainía no tienen asignado ni un solo peso para infraestructura educativa en los niveles de preescolar, básica y media”.

Mientras el gobierno continúa asegurándole a los colombianos que el presupuesto para educación aumentó, lo cierto es que este será utilizado en gran parte para pagar las deudas y el déficit que tiene el sector desde antes de la pandemia, lo que significa que la adquisición de elementos de bioseguridad y la adecuación de infraestructura educativa oficial para el próximo año quedarán en “stand by”, porque estos recursos aún dependen del Fome. En otras palabras, no hay adición presupuestal para atender la crisis, por lo que pasará la pandemia y aun así no se garantizarán las condiciones para la presencialidad en las aulas.